CONCILIACIÓN LABORAL: LA ASIGNATURA PENDIENTE DE RRHH PARA LA ‘VUELTA AL COLE’

La pandemia sirvió para concienciar a muchos empleados con hijos de la importancia del bienestar, el equilibrio y la necesidad de tener un empleo que tenga en cuenta la salud mental y física de los profesionales. ¿Sabías que el 20% de los padres y madres estarían dispuestos a trabajar cuatro días a la semana por un sueldo menor y una mayor conciliación? Para muchos, el hecho de que las empresas tengan en cuenta su situación profesional ha ayudado a estos a tomar decisiones respecto a sus puestos de trabajo.

Para atraer y retener el talento, es necesario que las empresas hagan propuestas más integrales. Ya no vale con ofrecer un buen salario, los profesionales buscan otras claves: conciliación y flexibilidad. Aunque son demandas habituales, son especialmente relevantes en estas semanas con la “vuelta al cole”. Es ahora cuando la necesidad de establecer un equilibrio entre la vida laboral y la personal toma fuerza y va en aumento. Para dar una respuesta a la altura de las necesidades, las compañías deben ofrecer una solución que facilite la conciliación

Apostar por el talento interno ofreciendo una mayor flexibilidad supone un incremento de la productividad y, para ello, es fundamental que la empresa cuente con líderes fuertes y con ideas innovadoras, que sean capaces de colaborar con sus equipos de trabajo, aportar lo mejor de uno mismo y sacar lo mejor de los demás.

Si miramos más detalladamente, podemos observar las diferentes preferencias de los profesionales a la hora de adaptar su horario de la mejor forma posible. El 93% de los profesionales ve la flexibilidad laboral como algo importante, el 45% quiere elegir su hora de entrada y de salida, y al 35% le gustaría decidir dónde trabajar.

Por desgracia, la flexibilidad laboral sigue siendo una utopía en muchos casos y con la llegada de septiembre, se nota más que nunca. Conciliar es posible o, por lo menos, adaptarse. En algunos países de la UE, se han incorporado medidas que favorecen el equilibrio entre la vida laboral y familiar, así como la corresponsabilidad paterna en el cuidado de los hijos. Existen diferencias entre empleados padres y madres y, también, entre los profesionales con hijos y los que no.

Si hablamos de las diferencias entre profesionales padres y madres, atendemos a los siguientes datos del Instituto Nacional de Estadística (INE): curiosamente, los hombres con hijos menores de 12 años son los que presentan una tasa de empleo más alta (81,7%), mientras que en el caso de las mujeres, a medida que se incrementa el número de hijos menores de 12 años, disminuye la tasa de empleo. Con un hijo menor de 12 años, la tasa se reduce al 62,4% , con dos al 61,4%, y con tres hijos o más el valor era de 44,2%. El efecto más directo de esta realidad es que el tiempo que podemos dedicar a la familia se reduce, y consecuentemente, también el número de hijos.

La conciliación no es la única demanda de los empleados con hijos. Hay varias diferencias entre los profesionales que son padres y los que no, sobre todo, en el ámbito de la salud y el bienestar físico. Para optimizar el tiempo, los profesionales con hijos prefieren tener acceso a equipos fitness en su centro de trabajo. Si hablamos de comida sana en la oficina, el  54% de los profesionales sin hijos lo ve como algo muy importante, frente al 37% de los profesionales sin hijos a su cargo.