CÓMO DIFERENCIAR UN JEFE DE UN LÍDER

Muchas personas creen que las palabras “Jefe” y “Líder” tienen el mismo significado, sin embargo el concepto es justamente el contrario

El ejemplo que mejor explica la diferencia es el siguiente: el equipo de un líder le sigue porque cree en él, mientras que el de un jefe ejecuta sus órdenes porque no tiene otra opción. 

¿Cómo diferenciarlos? A continuación encontraréis varios ejemplos que te ayudarán a distinguir un jefe de un líder. 

  • Cómo utilizan su autoridad

Para el jefe su autoridad es un privilegio que tiene gracias a su puesto, por lo que lo usará para demostrar que está por encima del resto de trabajadores, mientras que para un líder, el poder es una responsabilidad y una oportunidad que aprovechará para el desarrollo empresarial. Un claro ejemplo de cómo utilizan su autoridad, es la forma de comunicarse con su equipo, el jefe impone su opinión desestimando la de los demás puesto que piensa que la suya es la válida, mientras que un líder se gana la lealtad de sus empleados a base de confianza. 

  • Infundir confianza en vez de miedo 

Aprovechándose de su situación de poder, el jefe infunde miedo para que sus empleados realicen su trabajo, mientras que el líder basa sus relaciones en la confianza, estimula al grupo y es un ejemplo a seguir. El jefe asigna las tareas y se encarga de que se cumplan minuciosamente sin participar, mientras que el líder trabaja codo con codo junto a sus colaboradores. 

  • Apoyar o culpabilizar

Ante una situación de crisis, un jefe busca culpabilizar a una persona del problema, busca un responsable y le impone un castigo para que tanto él como el resto de los empleados vean las consecuencias de un error, mientras que el líder entiende que una persona puede cometer un fallo, buscará solución al problema y apoyará a la persona que lo haya causado.

 

 

  • Animar o atemorizar

Un jefe mantiene una relación impersonal con sus empleados, como si fueran números, el líder se preocupa por ellos y los conoce personalmente. Esto se ve reflejado en la forma de trabajar puesto que el jefe busca el éxito personal, distribuye el trabajo entre los empleados para que lo lleven a cabo y fin, sin embargo, el líder apoya la trayectoria profesional de su equipo, les ayuda a crecer y destacar dentro de la empresa. 

  • Actitud

La actitud es otro rasgo diferenciador entre jefe y líder, el jefe llegará a la hora, mientras que el líder será el primero en llegar. El jefe esperará sentado presidiendo la mesa, mientras que el líder recibirá a los empleados. El primero, quiere que su grupo funcione y sea eficiente, mientras que el segundo quiere que su equipo trascienda. 

 

“El jefe riega la planta para que sobreviva, mientras que el líder lo hace para que crezca y brille.”

 

Como he mencionado al principio, un rasgo que ayuda a diferenciar claramente entre jefe y líder, es la actitud de los empleados con él; al jefe se le obedece porque no se tiene más remedio, el líder es seguido porque los empleados creen en él. 

La pregunta es: ¿Uno nace siendo líder? 

Está claro que hay cualidades de un buen líder que pueden tenerse de forma intrínseca como la empatía, saber escuchar, convencer… sin embargo son habilidades que se pueden entrenar y desarrollar. El conjunto de capacidades que componen al líder tienen que ser ejercitadas para su puesta en marcha, muy pocas personas nacen con ellas desarrolladas hasta el punto de ser un líder innato. 

Este conjunto de aptitudes se denominan soft skills, son aquellas habilidades que facilitan el trabajo en equipo, resolución de conflictos, destreza frente a la negociación, toma de decisiones… Que pueden entrenarse mediante cursos de oratoria, asertividad, liderazgo o coaching.

La implementación de estas habilidades en tu equipo, es fundamental para el desarrollo y bienestar empresarial tanto en el corto como en el largo plazo.