¿TIENE EL EMPLEO UN IMPACTO POSITIVO EN LA SALUD MENTAL?

Puede sonar raro, pero sí, el empleo tiene un impacto positivo en la salud mental. Sobre todo, para aquellas personas que sufren algún problema o trastorno, el empleo remunerado se asocia a un mayor bienestar emocional. Hemos leído mucho sobre los problemas que puede generar el empleo en la salud de los trabajadores, ansiedad, estrés, depresión, incluso síndromes como el burnout. Siempre nos quedamos con la parte mala y pocos conocen los beneficios que el trabajo tiene en nuestra salud mental.

Un estudio ha puesto de manifiesto que el empleo influye positivamente en el estado emocional de la persona, mientras que un estado emocional bueno o malo puede influir en el desempeño de la labor. Es evidente que, la pérdida del puesto de trabajo tiene un impacto en el estado emocional de la persona. Este impacto puede ser mayor, incluso, que el de acceder al mercado laboral.

El empleo tiene un impacto positivo en el bienestar emocional de las personas con salud mental. La pérdida de empleo tiene un efecto devastador que nos obliga a invertir en acciones de apoyo para el mantenimiento del empleo. A esto debemos añadir el estigma que existe a la hora de insertar en el mercado laboral a aquellas personas con diversidad en relación a la salud mental. Desde los diagnósticos más detallados y crónicos, hasta aquellos más recientes y temporales.

Las empresas también tienen un papel clave y una responsabilidad sobre el concepto que existe acerca de las organizaciones saludables. Hablamos de la incorporación y adaptaciones psicosociales y la necesidad de políticas de empleo que faciliten la inclusión de estas personas en el mercado laboral. Para favorecer la salud mental y su favorable evolución, estas empresas deben ser saludables, ya que el empleo es un factor de protección ante las crisis emocionales.

Cuando una organización se orienta hacia la sostenibilidad de las personas y sus necesidades, así como la mejora de su situación dentro de la misma compañía, se obtiene un impacto positivo en el negocio y en los empleados. La satisfacción con el trabajo, el compromiso y el bienestar son las cuestiones que más impactan en las estrategias de sostenibilidad de las personas dentro de las organizaciones.

Está claro que, construir un mundo laboral inclusivo es tan necesario como imprescindible. Para ello, las políticas gubernamentales y de las propias empresas influyen notablemente para lograrlo. Las administraciones públicas tienen la misión de ayudar a las entidades y organizaciones a conseguirlo y, entre todos, desarrollar un proyecto de inclusión en el mercado laboral.